Calle 13 en el Caupolicán: Definitivamente… ¡NO SOMOS NADA!

Cada cierto tiempo un amigo se encarga de recordarme su hipótesis sobre mis gustos por el sexo opuesto… dice que tengo fijación por los centroamericanos… yo insisto, él está equivocado, porque, en verdad, tendría que ser un poco ciega para no fijarme en Residente, y un poco sorda para que no me guste Calle 13.
Como dijo otro amigo hoy, René Pérez no es cualquier centroamericano… y ¡no puede ser más cierto! Es mino, es cosa de verlo, pero además es un hombre con una presencia que despliega más en sus letras y en el escenario, que en las entrevistas promocionales. Cuando Calle 13 vino a Chile para presentarse en el Crush Power Music 2007, yo trabajaba en la radio oficial del evento y, me tocó verlo en persona… muy piola, un X de carita colorada, nada feo, pero muy ‘quitadito de bulla’… nada que ver con el hombre que se sube al escenario, ese que se roba toda la atención.
Residente no sólo es interesante físicamente, tiene cosas que decir, hace rimas con palabras que no se escuchan en canciones de otros artistas… y más encima, acompañadas por los arreglos musicales de su hermano, que es seco. En las canciones de Calle 13 hay conocimiento de causa, temáticas latinas, sonidos rescatados de la música tradicional… y a pesar de la variedad de letras, instrumentos e influencias, logran una marca que cualquier oído reconoce fácilmente.
Hoy me preguntaron qué tiene Residente que le encanta a las mujeres y qué es lo que pasa por las cabezas femeninas cuando escuchamos las cosas subidas de tono que dice en sus canciones… Respondo: además de un físico INCREÍBLE, tiene cancha, y para los hombres debe ser algo así como ‘la voz de los sin voz’… o me van a decir que ninguno de ustedes ha pensado cosas como “Contigo quiero envejecer, mentira, después de esta noche, no te vuelvo a ver”; “Usted no dura mucho tiempo vestida, vamos a juntar tetilla con tetilla”; “Mi’ja usted elija, lengua por la vejiga o por la verija”; “Yo te agarro el trasero con los diez dedos, con toda la mano”… claro que las han pensado! Pero los pensamientos generalmente no riman tan ingeniosamente.
Más allá de lo que conocemos como el “efecto escenario” (esa debilidad que se supone que tenemos las mujeres por los músicos y actores), tengo que aclarar que no es llegar y ponerse a decir las cosas por su nombre… Personalmente me ha pasado que al escuchar alguna canción sexualmente fuerte de Calle 13 (como “Malasuerte con él”, junto a la Mala Rodríguez), no deja de chocar, pero la sensación se mezcla con la sorpresa por (vuelvo y repito) el ingenio de las rimas… y la suma suaviza las cosas.
También hay que considerar que René Pérez, es un inalcanzable… no es alguien para presentar a los papás, entonces, él, y sólo él, con esas calugas, esa personalidad, ese encanto de rebelde -con causa-, de persona informada, con opinión ¡¡puede decir y hacer lo que quiera!!…
El show de ayer duró 2 horas… 120 minutos de bailar con tanta energía que hoy me duele todo. Es como si hubiera tenido sesión extrema en el gym, o como si hubiera carreteado de amanecida… Al terminar el concierto, Residente se despidió con un sentido “Gracias Chile”. Yo respondo a nombre de todas las mujeres que estábamos ahí… “GRACIAS A TI”.
Más fotos de Calle 13 en el Teatro Caupolicán, por Julio Stark AQUÍ


(4 votos, promedio: 3.75 de 5)















Me lo perdí!!!!
q tristeza, es cierto: una mezcla peligrosa, actual, irreverente, informado y que hace buena musica, a pesar de tomar elementos de varios lados, reggeton, hip hop, y mas…. dice las cosas directas y sin filtro.
Si echaramos en una jugera los genes centroamericanos, talento musical, arreglos latinos, sonidos multiculturales, letras con sentido social, manifiestos raciales, elasticidad el resultado seria un rico zumo de Calle 13.
Ñam…que sed!
YIAAAA! jajajajaj Zumo de Calle13 en la salida de su Metro mas cercano.